Yo soy Beatriz Elena Zuluaga. Nací en Colombia y como somos de donde servimos, la mayoría de mis años los he vivido y servido en Armenia, Medellín y en Cali.

Nací un 9 de marzo, soy Piscis con ascendente en Sagitario, tengo los años que me quedan por vivir, y mi historia es igual a la tuya y a la de muchas personas que en algún momento eligieron encontrarle sentido a caminar en este mundo y a dejarlo mejor de lo que lo encontraron a través de despertar consciencia y compartir sus vivencias.

Mi Familia

Nací en una familia de papá y mamá y muchos hermanos. Además, cuento con otra familia, que la llamaría cósmica conformada por Amistades “de siempre”, que han estado conmigo, como decimos en mi tierra, “en las buenas y en las malas” y por quienes tengo mucho respeto y gratitud.
Papá y mamá me transmitieron un legado a través de sus programaciones, unas buenas y otras menos buenas y que yo, con las herramientas de crecimiento personal adquiridas y puestas en práctica, he ido re-formando, para escribir mi propia historia.

Re-Crearme

Mi salud física y emocional no fueron las mejores. Mi nacimiento fue traumático, fui una persona miedosa e insegura, por lo tanto mi autoestima no me ayudaba en nada a salir adelante.
En mi vida he tenido muchas Bendiciones: Unas, recibidas y vividas con mucha alegría. Otras, las llamaría Bendiciones “mal envueltas”, porque fueron situaciones muy difíciles y que florecieron y me apoyaron, por la forma como las asumí. Se volvieron aprendizajes y trampolines para salir adelante.
Una de ellas, fue la vivencia de un cáncer de endometrio en estadio 4. Las posibilidades dadas hace 20 años, por la medicina, fueron muy pocas. Y como dice la canción: “Me la jugué toda” y apliqué, además de mi FE, todos los conocimientos que tenía hasta el momento: Sicología, sofrología, reiki, sanación pránica, reprogramación mental, análisis transaccional y Método Control Silva, entre otros.
Quedé, a raíz del cáncer, con un desorden hormonal hasta que me vaya de este plano y mi cuerpo se comió más de una cuarta parte de mi masa ósea. Mi organismo no asimilaba el calcio que me recetaban y se formaban cálculos renales inmensos en mis riñones. Llegué a pesar 100 kilos, en una estatura de 1,52.

In-Formación y Re-Aprendizaje

Entonces investigué y estudié muchísimo sobre sofrología, sicología, nutrición, adicciones, inteligencia emocional, CMR (Liberación de la memoria celular)®, P.N.L®, Bioneuroemoción®, B.G.V®, Neurocoaching®, Mastermind®, Musicoterapia, Hipnosis Clínica Reparadora®, Biomagnetismo Médico®, Biodescodificación, Bioenergética, Física cuántica, y con ello, fortalecí en mí, la parte mental, emocional y física. En mi parte espiritual, siento que Dios y yo somos mayoría, yo formo parte de ÉL Y ÉL ha sostenido mi Fe; y los Principios son mi NORTE para seguir adelante.
Soy Terapeuta y tallerista hace 25 años a nivel personal, familiar, de pareja y he apoyado empresas en el crecimiento personal del recurso más importante en ellas, que es el ser humano.
Quiero servirte desde este espacio y deseo que tu vida esté llena de experiencias que te lleven a despertar consciencia, a ser feliz, a realizarte, a alcanzar tus metas y a darte cuenta que “la Paz no es un decreto, es una forma de vivir” y, a que dejes el mundo, mejor de lo que lo encontraste.
Que sigas siendo feliz,
Beatriz Elena Zuluaga

El Delfín

Según La Rueda Medicinal de Jamie Sams y David Carson, el Delfín nos habla del aliento de la Vida, de la única cosa sin la que los seres humanos no pueden permanecer más de unos minutos. Podemos vivir durante días sin agua y sin comida, pero el oxígeno es la fuente de nuestro subsistir. Dentro del aliento encontramos el ritmo de la energía emitida por todas las formas de vida. Al cambiar la velocidad o ritmo de nuestro aliento, podemos conectar con los animales u otras formas de vida. Es un modo muy fácil de conectar con la energía maravillosa de la Naturaleza y de tus propios ritmos vitales.

 

El Delfín como símbolo es el guardián del sagrado aliento de la vida y nos enseña cómo manejar nuestras emociones (soltarlas, desbloquearlas), a través de su aliento. El Delfín crea ritmo al nadar por el agua y a respirar antes de sumergirse y luego mantener la respiración durante su viaje submarino. Cuando el Delfín emerge, sopla su aliento de un modo parecido a cuando salta un tapón. Podemos utilizar esa misma técnica para desprendernos del tapón de nuestras tensiones y alcanzar una relajación total. Es un buen ejercicio para aplicar antes de entrar en el silencio.

El Delfín es Ritmo, fuerza, gracia, lúdica y alegría. El Delfín es libertad, cambio, fluidez, juego, destreza y armonía.

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